Dancer. Destruirlo todo para poder a empezar de cero.

Cuando el director Steven Cantor se interesó por aquel joven bailarín que en su día había llenado los periódicos con polémicas declaraciones tras haber dejado la prestigiosa Royal Ballet de Londres, no se imaginaba que iba a profundizar en una personalidad amable y noble, pero que a su vez, estallaba en rebeldía. El resultado es Dancer, un documental que retrata la vida de Sergei Polunin, un chico ucraniano que, sin otra opción entre sus manos, volcó su vida en el ballet sin saber que las circunstancias lo llevarían de cara a la autodestrucción.

En los camerinos, Sergei sonríe a cámara al ingerir de un pequeño bote lo que según él tiene un “efecto de locura” y con lo que “ni siquiera recordar[á] la actuación”. El director sitúa al espectador exactamente en su misma percepción de partida, cuando el llamado “chico malo del ballet” rompía con todas las normas del perfecto y elegante mundo de la danza de alto nivel.

hd-aspect-1474634772-elle-sergei-6892

Dancer se alimenta de la personalidad magnética de Polunin, quien con 19 años llegó a ser bailarín principal de la compañía, siendo el más joven en conseguirlo, pero  que pronto se sentiría atrapado, expresando que “de algún modo [su] artista interior estaba muriendo”.  Su búsqueda de libertad en el estricto círculo enclaustrado del ballet, junto con sus propios monstruos, le llevaron a destruirlo todo para poder a empezar de cero. Recreándose en la imagen que los periódicos se hicieron de él, Sergei  se apoyó en esa apariencia llegando a interiorizarla. Sin embargo, el documental deja de lado su naturaleza más oscura para centrarse en su continua lucha con el ballet y con su pasado y presente familiar, intentando reescribir una vida que otros parecían haber escrito por él.

Su exhaustiva documentación, compuesta en gran parte por los vídeos caseros de su familia y amigos y del propio Polunin, acompañada de las entrevistas de todos ellos, retratan cada etapa de su vida de forma atractiva y con una fácil empatía hacia su protagonista, al tiempo que muestran su capacidad, potencial y desmarque a medida que avanza en edad. Sin salirse del mapa, el documental viaja a través de los pasos del bailarín, desde su niñez hasta la actualidad, y por el camino se abre a la complejidad del ser humano, que de un momento a otro lleva a la contradicción y al conflicto interno.

08_DANCER

Sergei encontró un nuevo cambio en su carrera cuando el vídeo dirigido por David LaChapelle del que pretendía ser su último baile, se viralizó. Los saltos espectaculares que acompañan a Take me to Church de Hozier consiguen uno de los momentos con más fuerza artística del documental.

Ceñido al género y con un montaje eficaz, Dancer trata con un gran respeto a su protagonista, mostrando una imagen opuesta a la que el mundo parecía haberse hecho de él, aunque en ocasiones la personalidad impredecible de Polunin le quede grande al documental.

∼Puntuación: 8/10∼

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s