Mindhunter, vacío concluyente, ingenuidad que incomoda y ruido al servicio de la narrativa

 

Parece un poco absurdo hablar de otro proyecto fuerte de Netflix durante este 2017, pero cada vez que David Fincher y la plataforma encabezan un mismo titular, las expectativas se despiertan. No podemos olvidar que fue el productor estadounidense quien introdujo la plataforma de streaming en las urnas de los Emmy. Es posible que el reconocimiento de la calidad audiovisual en los productos de consumo online fuese un acontecimiento inevitable, que Fincher, Netflix, o House of Cards fuesen meras cartas reemplazables, pero cuando un director con una exquisita fijación por los ecos que produce el abismo de la mente humana, firma con una compañía que no duda en dejarle arrojar una piedra en ese mismo abismo (o una persona a las vías del metro), el interés es inevitable.

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El drama televisivo (III): Person of Interest, cómo la densidad puede matar a tu audiencia

Ya traté de aclarar hace unas semanas que la calidad audiovisual no tiene por qué estar reñida con el formato ‘caso-semanal’. Pero es de obligado reconocimiento que ese simplista planteamiento no es algo que me atraiga normalmente. En Hannibal, por ejemplo, lo semanal no fue más que un escollo necesario para dar paso a una segunda temporada plagada de secundarios de lujo y relaciones resentidas. Fueron 13 horas de ficción con un manifiesto crecimiento gradual. Pues bien, Person of Interest tiene 2 temporadas, unos 45 episodios, en concreto, semanas y semanas de absoluta pereza. Aproximadamente 1935 minutos de calentamiento… ¿¡estamos locos!?

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El drama televisivo (II): Sense8, ¿quién dijo expectativas?

El drama televisivo (I): Hannibal, el doloroso grito de la cancelación

‘Criticar por instinto’ tiene muchas consecuencias. La primera y probablemente la más dolorosa, es que a veces terminas tragándote tus propias palabras. Ya hablé hace una semana sobre cómo me gusta atragantarme con mis prejuicios, y cómo también las series se nutren de estas expectativas para crecer a costa de nuestras presunciones narrativas.

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El drama televisivo (I): Hannibal, el doloroso grito de la cancelación

En junio, la noticia de que Netflix empezaba a cancelar series (Sense8, The Get Down, Girlboss) sentó muy bien a algunos de los directivos de cadenas tradicionales. Sí, parecía por fin que esa plataforma que se había erigido como la salvadora de los casos perdidos empezaba a jugar según las normas. Es posible que Netflix no se aliene con intereses partidistas de anunciantes, pero la … Continúa leyendo El drama televisivo (I): Hannibal, el doloroso grito de la cancelación

Cómo podría ‘Las chicas del cable’ acusar la crisis de la TV española

Cuando Pez Payaso me habló con tono de sorpresa de una serie española producida por Netflix que tenía “buena pinta”, lo cierto es que no le di demasiada importancia. Venga, es Netflix… muchos me acusarán de optimismo infundado con todos los proyectos de la plataforma, y he de admitir que su oferta al completo no acaba de encandilarme (la última prueba de ello es Iron Fist), pero eso no me impedirá seguir afirmando que es un modelo de negocio que, en esta ‘época dorada de la televisión’, ha implantado ciertas libertades en la toma de decisiones que no han hecho más que enriquecer la ficción.

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Por qué 50 sombras de Grey podía haber sido una buena película

Por exigencias de la vida (que jamás justificaré) hace apenas unas semanas que he tenido la suerte de ver 50 sombras de Grey. Y también por exigencias de la vida (que jamás nadie podrá justificarme) la semana pasada se estrenó su segunda entrega, así que ¿qué mejor momento para dedicarle unas reflexiones inocuas?

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Múltiple, cubismo desproporcionado

Shyamalan personifica, en muchos sentidos, las consecuencias de la valentía del incauto. Su filmografía, una montaña rusa sin estructura fija, no puede negarle un puesto de honor entre los nombres más esperados de la cartelera. En sus películas de comienzos de los 2000, el joven director indio tomaba el sendero más intrincado, y con la maestría de los mejores delineantes lo convertía en un cuento de hadas. Era capaz guiar al espectador por la fina línea de la circunferencia, rondando con sutileza el arte de depositar lo explícito debajo de nuestras narices, como si la narrativa se convirtiese en un juego de geométricas proporciones perfectas.

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Star Wars. Cómo renovar una baraja anticuada y que el truco siga funcionando

La magia de una simple carta que introduce posibilidades alentadoras

Este jueves se estrenó la segunda película que el universo de Star Wars trae desde que se anunció en 2012 el renacimiento de la saga. A raíz del fallido intento de precuela que fueron los episodios I, II, y III, y con la venta de Lucasfilm a Disney, sobra decir que las expectativas son altas.

Y como siempre que hay expectativas en juego, surgen voces críticas y recelosas que plagan internet, golpeando el teclado con mucho ruido desde detrás de sus pantallas de ordenador. Así que aquí estoy yo, un mote de animal pretencioso, un chiste de crítica cinéfila, y vengo a meter mi nariz. Continúa leyendo “Star Wars. Cómo renovar una baraja anticuada y que el truco siga funcionando”

Los muñecos de acción ahora tienen tetas, ¿qué se supone que tengo que hacer con ellas?

Las cazafantasmas (2016, Paul Feig) y el problema del remake

No es ninguna novedosa afirmación ni forma parte de ninguna reflexión profunda el hecho de que Hollywood lleve ya varios años apostando más por el ejercicio de reciclaje que por la originalidad y la creatividad de la generación actual de cineastas. Supongo que tiene relación con alguna tendencia de consumo del gran público, y yo no voy a meterme en los gustos de grandes masas de personas, porque si tanta gente opina de una manera no pueden estar todos equivocados, ¿no?

El caso es que de este concepto de “recojamos las sobras de la cena de navidad de la semana pasada y reamorticemos los derechos de autor ya caducos”, surgió un nuevo afluente: “invirtamos los géneros, que el feminismo está de moda”. Continúa leyendo “Los muñecos de acción ahora tienen tetas, ¿qué se supone que tengo que hacer con ellas?”